El jugador de room escape perfecto debe destacar por sus habilidades en la búsqueda de objetos, así como en la gran capacidad de relación y resolución de enigmas. Cumplir estas dos cualidades es bastante difícil, por ello siempre acostumbramos a complementarnos en el juego con personas un poco diferentes o, en caso de quedar bloqueados, aceptamos de buen agrado las pistas de los game masters.

blog3

El problema llega cuando en nuestro equipo tenemos a una persona que, más que ayudar en la resolución de enigmas, acaba perjudicando. Para ayudarte a descubrir si en tu equipo hay algún jugador perjudicial para el equipo, hemos elaborado una lista con los principales tipos y una breve descripción de todos ellos:

MALOS BUSCADORES
El jugador desorden: su punto débil es la comprensión, por mucho que lea unas instrucciones, pasará de ellas. Ahora, en el apartado de revolver y dejar cada sala como una leonera es todo un maestro. Es el terror de cualquier prenda de ropa, libro o sábana bajera. No hay nada que se le resista.

El jugador reorden: a diferencia del anterior, el jugador reorden es ése que cree que todo lo que encuentre en su camino (ya sea un motor de coche, una cuchara oxidada o una nevera rota) tendrá algún tipo de utilidad, por lo que decide ir recolectando todo como si no hubiera mañana. El problema de este diógenes por vocación viene cuando es incapaz de encontrar nada entre todo lo que lleva consigo. En lugar de buscar entre todo, el grupo habría ido más rápido siendo más organizado y volviendo a por el objeto.

MALOS RESOLVENTES DE ENIGMAS
El forzador: el forzador se ve a simple vista. Su condición física no engaña. Eso de pensar y resolver enigmas complicados no va con él, la fuerza bruta es su ley. Su misión: estirar cables y romper cosas. Aunque parezca que con sus actos sólo perjudica a los responsables de las salas, también perjudica al grupo, pues puede dejar algún utensilio inservible o, debido a sus tácticas, el grupo se salte algún juego intermedio.

blog1

El revientacandados: similar al anterior, pero especializado en abrir candados de manera poco ortodoxa. Autodidacta, se pasa sus ratos libres mirando en Youtube como reventar los últimos modelos de candado que han salido al mercado. Si no consigue reventarlo, no dudará en probar todas las combinaciones posibles. Obviamente, este tipo de jugadores es consciente de que no está avanzando de forma correcta.

El quejica: aquel jugador que cree haber resuelto correctamente el enigma, pero “no va”. Siempre cree tener la razón, por más que el resto del grupo no lo crea, y no dudará en aprovechar cualquier despiste del grupo para contactar con el game master de la sala, para hacerle llegar un parte de errores: entre ellos, los posibles mecanismos que “han fallado”, siempre según él.

blog2

El conspiranoico: Es un jugador que nunca se queda sin ideas, por poco coherentes que sean. Cualquier número que vea, sea el del zapato de su madre o el de la portería en la que vive su hermano Pedrito, conseguirá relacionarlo de alguna forma (ya sea sumando cifras, convirtiéndolas en arameo o calculando el logaritmo neperiano), sólo para hacer perder el tiempo, y la paciencia, del resto de jugadores.

MALOS LÍDERES DE GRUPO
El falso gurú: Sin duda alguna, el más perjudicial de todos. Aléjate de él YA. Un día decidió autoproclamarse el líder del grupo, a pesar de su carencia de cualidades, y su corte decidió aceptarlo. Debido a su mando y autoridad, sus continuas teorías sin sentido hacen que el grupo se pierda todavía más en el juego. Sus suposiciones están siempre por encima de cualquier pista que dé el game master, a pesar de que no tengan ningún tipo de lógica ni coherencia.